Antes de la operación: preparar la rodilla
Llegar a la cirugía con las piernas más fuertes y la rodilla lo más móvil posible suele facilitar la recuperación posterior. Es lo que se conoce como preparación prequirúrgica.
Fuerza de cuádriceps, glúteos y musculatura de toda la pierna.
Mantener o mejorar la movilidad de la rodilla.
Aprender de antemano los ejercicios y cómo usar las ayudas para caminar.
Preparar la casa para las primeras semanas tras el alta.
Después de la operación: recuperación progresiva
Tras la intervención, la recuperación avanza por etapas: controlar la inflamación, recuperar la flexión y la extensión, activar el cuádriceps, volver a caminar sin ayudas y, por último, escaleras y actividades más exigentes.
Los plazos dependen de cada persona y de cada tipo de cirugía (prótesis, ligamentos, menisco…). Sigue siempre las indicaciones de tu equipo médico.
Readaptación y vuelta a la vida diaria
La última fase busca que la rodilla vuelva a responder en lo que haces cada día: caminar por el paseo, subir escaleras, agacharte o retomar tu actividad física. Las primeras semanas pueden trabajarse a domicilio y, más adelante, en la futura clínica.
Preguntas frecuentes
¿Cuándo conviene empezar a prepararse?
En cuanto se conoce la fecha de la operación, siempre con el visto bueno del equipo médico que la va a realizar.
¿Este servicio ya está disponible?
El proyecto está en desarrollo. Cuando haya atención disponible se indicará en la página de contacto.
